Un día cuando me levanté y estaba dispuesta a irme al instituto me pregunté si había de ir, no tenia ganas de hacerlo sólo con pensar que los profesores nos dirían que tenemos que estudiar cada día y esforzarnos más y más para ser alguien en un futuro, ya no quería salir de casa. Pero de pronto pensé en esos pobres niños que cada día tienen que trabajar como mínimo doce horas, con el salario mínimo y explotados al máximo o aun peor, que los utilicen como esclavos en una mina o cantera. Es niños no pueden escoger su destino, no pueden decir qué quieren estudiar ni a dónde, ni siquiera pueden decir: “quiero estudiar”. No tienen ningún tipo de educación básica. ¿Cuál será su destino? ¿Trabajar explotados toda su vida? ¿Ser esclavos de un amo que no tiene escrúpulos?
Mientras, el gobierno está discutiendo sobre vanidades que no interesan a nadie, bueno sí, sólo a él y a los amos sin escrúpulos que explotan a los niños y que no hacen nada para mejorar la vida de sus ciudadanos, simplemente para ellos son muñequitos que pueden hacer lo que quieran con los niños.Entonces pensareis: bueno pero existen otras formas para ayudar la vida de estos niños. Ah ¿si? ¿A quien les interesa que la ropa suba de precio? Ya te lo diré yo, ¡A nadie! Nadie se interesa por los problemas de los demás mientras uno viva como un rey, sus hijos vivan mejor y estén en un país desarrollado con todas la comodidades que se puedan pedir hasta el momento. Aún así, los que vivimos en un país occidental, siempre nos estamos quejando de nuestra vida y no nos paramos a pensar que en este mundo hay gente que vive peor, viven mal injustamente, y quien tiene la culpa de estas situaciones somos nosotros, los países que ante todo piden justicia.
Mientras, el gobierno está discutiendo sobre vanidades que no interesan a nadie, bueno sí, sólo a él y a los amos sin escrúpulos que explotan a los niños y que no hacen nada para mejorar la vida de sus ciudadanos, simplemente para ellos son muñequitos que pueden hacer lo que quieran con los niños.Entonces pensareis: bueno pero existen otras formas para ayudar la vida de estos niños. Ah ¿si? ¿A quien les interesa que la ropa suba de precio? Ya te lo diré yo, ¡A nadie! Nadie se interesa por los problemas de los demás mientras uno viva como un rey, sus hijos vivan mejor y estén en un país desarrollado con todas la comodidades que se puedan pedir hasta el momento. Aún así, los que vivimos en un país occidental, siempre nos estamos quejando de nuestra vida y no nos paramos a pensar que en este mundo hay gente que vive peor, viven mal injustamente, y quien tiene la culpa de estas situaciones somos nosotros, los países que ante todo piden justicia.